Los pinos canarios de Vilaflor, dos gigantes bajo el volcán

VISITA A LOS MAYORES ÁRBOLES DE CANARIAS. Entre los más de 21 millones de pinos canarios adultos que se estima hay en las islas Canarias, la naturaleza ha tenido el capricho de situar los dos mayores separados por apenas 150 metros. Prácticamente uno al lado del otro. El más grueso y el más alto. No es en la Caldera de Taburiente (La Palma), ni en El Pinar (El Hierro) ni en Tamadaba (Gran Canaria), zonas renombradas por sus bosques maduros de Pinus canariensis, sino en las cercanías de Vilaflor de Chasna, un pequeño pueblo tinerfeño que se halla en la corona meridional del Teide, el terreno abrupto que desciende desde la cima del volcán hasta el sur de la isla.

Los dos colosales árboles son conocidos como el Pino Gordo de Vilaflor, el más famoso, y el Pino de las Dos Pernadas, un poco más apartado del bullicio, y se encuentran justo al lado de la TF-21, la sinuosa carretera que lleva desde la planicie de las Cañadas del Teide, donde se ubican el teléferico y el parador nacional, hasta los núcleos turísticos del sur de Tenerife. Viniendo desde Adeje o Granadilla, hay que dejar atrás las casas de Vilaflor y recorrer un kilómetro más. Está perfectamente indicado. Además, en la carretera se ha habilitado un aparcamiento con mirador.

Pino Gordo de Vilaflor de Chasna.

Todo en ellos es asombroso. El Pino Gordo tiene un perímetro de tronco a la altura del pecho de 9,85 metros, según mi medición con cinta in situ (2021), bastante más que los 9,36 que consigna un cartel informativo colocado junto al árbol, aunque la diferencia puede obedecer a una medición antigua o a la existencia de una protuberancia a baja altura. Los turistas anonadados se arremolinan a su alrededor para hacerse fotos y calcular cuántas personas son necesarias para abrazarlo por completo. Al menos cinco.

Los 9,88 metros de grosor del Pino Gordo de Vilaflor lo convierten en el mayor pino de toda España de forma holgada, incluyendo especies autóctonas y foráneas. Si embargo, incomprensiblemente no figura en cabeza del ránking del portal de referencia monumentaltrees.com porque por error lo considera un pino multitronco, es decir, el resultado de la fusión de tres árboles. Es cierto que lo pudo ser en un origen, como sugieren la geometría del fuste y las tres grandes ramas que parten de él a unos cinco metros de altura, pero actualmente no lo es. El tronco es único. En cuanto a la altura aproximada, mide 45 metros, muy por encima de los 25-30 metros de los pinos cercanos.

Pino Gordo de Vilaflor
Pino de las Dos Pernadas

Cruzando la carretera y ascendiendo a pie por un camino de tierra se alcanza el Pino de las Dos Pernadas, igual de impresionante aunque menos fotogénico. En este caso lo más asombroso es la altura, 56 metros, confirmados con altrímetro laser, equivalentes a un edificio de 18 plantas. Se trata del árbol autóctono más elevado de España, solo superado por algunos eucaliptos de Lugo y un abeto de Douglas en el País Vasco. El perímetro del tronco a 1,30 m. es de 8,35 m, ligeramente más fino que su colega situado a 150 metros. Unos bancos a su alrededor permiten sentarse para contemplar su grandeza.

Los dos árboles gigantes de Vilaflor son el pino más alto y el pino más grueso de España

La edad estimada de ambos árboles es de 700-800 años, según el cálculo dendrocronológico efectuado por los investigadores Mar Génova (Universidad Politécnica de Madrid) y Carlos Santana Jubells (Museo Canario), lo que significa que las semillas germinaron mucho antes de la llegada de los primeros colonizadores castellanos a Tenerife. Como sugieren algunas marcas oscuras del tronco, los imagino bravamente sobreviviendo a incendios -el último de los cuales en 2012- y también a la ceniza de las erupciones cercanas de los últimos siglos.

Pese a la avanzada edad y la reducida producción de piñas, su estado de salud es excelente y nada presagia un fin próximo. No se observan parásitos ni heridas graves, en parte porque se trata de dos pinos que han permanecido durante siglos al margen de cualquier aprovechamiento forestal.

Pino Gordo de Vilaflor de Chasna

Las enormes dimensiones de los dos pinos canarios obedecen muy posiblemente a que moran junto a sendos barrancos que canalizan el agua de lluvia y en una zona de relieve muy accidentado que ha forzado a los ejemplares a crecer a lo alto buscando la luz. Además, los enormes pinares de la ladera sur del Teide son en esta zona más adehesados y prácticamente sin sotobosque, lo que aumenta la disponibilidad de nutrientes para cada uno de los árboles.

Finalmente, sospecho que estas dos maravillas no habrían sido posibles sin disponer de las condiciones climáticas de Vilaflor, uno de los pueblos a mayor altura de España (1.417 msnm), con inviernos frescos (en años excepcionales llega a nevar) y precipitaciones modestas (350-400 mm) pero una notable escorrentía procedente de cotas más elevadas. De hecho, en el municipio abundan las fuentes naturales.

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